| Reiki
es un concepto formado por dos vocablos japoneses, Rei y Ki.
"Rei" significa espíritu, universo y "Ki"
("Chi" en la cultura china) significa la fuerza o
energía vital que está presente en todos los individuos. Por eso
Reiki se suele traducir por “energía vital universal”.
Es
una medicina terapéutica de origen japonés. Existen distintas escuelas
de reiki, todas las cuales basan sus principios en el reiki tradicional o reiki
ushui. Sirve para armonizar
tu sistema energético. Es una forma de enfocar esta energía universal sobre ti
u sobre otros. Los desequilibrios pueden ser por exceso o por defecto de energía
vital, por eso cuando practicas una sesión de Reiki estas recibiendo lo que te
falta o estas dando lo que te sobra de energía vital. El
Reiki mantiene una estrecha relación con los Chakras, que son las áreas de intercambio
de energía entre nuestro cuerpo y el universo. El
practicante de Reiki actúa como un canal, llevando esta energía hacia la persona
que la recibe o facilitando la “apertura” de los Chakras para mejorar el intercambio
de energía con el universo. A los Chakras les dedicaremos un artículo más adelante
ya que son la base de muchas de las terapias energéticas que se practican actualmente. El
Reiki no tiene ningún tipo de afinidad religiosa. Es usado por Cristianos, Musulmanes,
Budistas y hasta Ateos. Es una mezcla entre una técnica práctica y eficaz para
sanar y un modo de vivir y ver la vida. De hecho, muchas personas que practican
Reiki sienten que refuerza el lazo con sus creencias particulares, se sienten
"más cerca" de su Dios particular.
El reiki, tal como se lo conoce en la actualidad,
es fruto de la busqueda del profesor Mikao Usui (1860-1926) que
descubrió y desarrolló el Reiki. Era un monje cristiano en Kyoto (Japón), y profesor
en la Universidad local, sus estudios se concentraban en descubrir como Jesús
conseguía realizar milagros. Usui
sabía que era posible curar con las manos, pero desconocía de que modo esto funcionaba. Estudió
Sánscrito y las antiguas escrituras budistas, encontrando allí finalmente la llave
de esta antigua sabiduría: una fórmula basada en una serie de símbolos, los cuales
accionados activan y captan la energía vital que llena el universo. Fuentes:
Alegria de vivir natural
- Jhon
Curtin |