Estamos en Pruebas con la nueva estructura del sitio
hasta el Sábado 28 / 08 / 2010
Principal Consultas Escribinos Foros Profesionales TiendasWebmailEscuchar música mientras navegas
 
 Buenos Aires, Domingo 20 de Mayo 20:49 Hs. Contacto: (54-11) 62974182 / info@senderoalternativo.com.ar  
 
Registrate Gratis !!!
Listado de Profesionales
 
Registrate Gratis !!!
Listado de Profesionales
 
Alimentación Sana
Amuletos y Talismanes
Brujas y Brujos
Curiosidades
Diccionario Alternativo
Diccionario de Sueños
Diccionario Esoterico
Grandes Misterios
Hechizos y Rituales
Info General
La Magia
Leyendas y Mitos
Medioamb. y Salud
Momentos de Meditación
Profetas y Profecias
Religiones
Remedios Naturales
Significado y Origén de los Nombres
Simbología y Símbolos
Sitios Energéticos
Textos Esotéricos
Zodíacos
 
 
Acupuntura
Alquimia
Amuletos y Talismanes
Angelología
Aromaterapia
Astrología
Auriculoterapia
Autoconocimiento
Ayurveda
Bioenergética
Biorritmo
Bola de Cristal
Buzios
Cafeomancia
Celuloterapia
Chikung
Constelaciones familiares
Cristaloterapia
Cromoterapia
Curso de Milagros
Duendes
EMF Balancing
Espiritismo
Eutonía
Fangoterapia
Feng Shui
Fitoterapia
Frutoterapia
Gemoterapia
Gestalt
Grafología
Hadas
Homeopatía
Horóscopos
Iridiología
Kirlingrafia
lenguaje Corporal
Magia
Magnetoterapia
Mandalas
Masoterapia
Medicina Tradicional China
Meditación
Memoria Celular
Merkabah
Metafísica
Musicoterapia
Numerología
Onoterapia
Otras Terapias
Otras Mancias
Parapsicología
P. Neurolengüística
Quiropraxia
Radiestesia
Radiónica
Reflexología
Reiki
Respiración Holotrópica
Runas
Shiatsu
Tantra
Tarot
Terapia Colónica
Terapias Florales
Vidas Pasadas
Velomancia
Videncia
Yoga
Zodíacos
Zumoterapia
 
 
Actualizaciones
Consultas en Línea
Cursos y Seminarios
Directorio de Institutos
Directorio de Profesionales
Directorio de Tiendas
Fondos de Pantalla
Foros
Libros gratis
Musica
Poemas
Postales
Publicidad
Registro Gratuito
Todo Gratis
Webmail
 
 
Desde el 14-08-2010
 
Video Vigilancia por internet con Cámaras IP
 
Leyendas y Mitos
Ukumar
 
 
Ukumar, también se le llama “UKUMAN”.
Proviene de la voz quichua y quiere decir “cuerpo,
parte material de un ser animado”.
Eso es lo que era; sólo un cuerpo. Un cuerpo horrible sin alma aparente.
 
 
 
 

También se le llama “UKUMAN”. Proviene de la voz quichua y quiere decir “cuerpo, parte material de un ser animado”. Eso es lo que era : sólo un cuerpo. Un cuerpo horrible sin alma aparente. Las cosas tan feas tienen prohibido rondar por el abanico de los sentimientos. Y era mujer, cubierta de pelos negros, largos, sucios, duros, pero elásticos. De las líneas de su rostro sólo se destacaban dos ojos pequeños, intensos, oscuros y hundidos. Los pelos que le nacían en la frente caían sobre la nariz y la boca, separados apenas por bufidos y manotazos a uno y otro lado. La boca era un tajo enorme y baboso, y los dientes salidos, aislados unos de otros, cada cual con su propio ángulo.

Si tenía senos o no era cuestión de polémica entre los habitantes de la aldea mitad selva mitad andes.

Cuando nació, su padre quiso ahogarla. La madre, la protegió entre sus brazos y no la abandonó nunca. Tuvo más amor por el pequeño monstruo que por sus cinco hermosos hijos anteriores. Por su celo y por su pena fue quedando sola y enfermó. Mientras agonizaba, con más fuerza que nunca abrazó y miró a ese cuerpo extraño que ella había parido.

Arrancaron de su cuerpo, rígido ya el engendro que bramaba y aullaba. Quiso la suerte que fuera arrojada a un rincón de la enorme choza, hasta tanto se cumplieran los ritos funerarios con la madre. Cuando regresaron los hermanos y el padre sin saber que hacer, entre los murmullos de la otra gente, la encontraron acurrucada y lanzado sonidos extraños, como si llorara. No fue por misericordia que salvo la vida. Había miedo en la choza.

Como no se le veían órganos genitales, pero sus piernas se manchaban de rojo cada luna, fue la “ucumara”.

Se hizo enorme, hosca y gruñona y al parecer, temerosa.

Uno de los hombres de la aldea, de su mismo tiempo, entre crepúsculos y soledades se acercaba furtivo a la aldea-choza con creciente asiduidad. No temía ni lo inmutaban los gruñidos y saltos ostentosos con que la “ucumara” retribuía sus visitas, que eran breves, pero tensas. Un día le arrojó frutas y otro día un trozo de carne humana. La tribu devoraba a los prisioneros de guerra y el dueño del enemigo muerto era el dueño del banquete. La “ucumara” comió y no dejó restos. Estaba entendido entonces que apreciaba el obsequio y por consiguiente el hombre lo repitió tantas veces como pudo, recibiendo en pagos gruñidos más suspirados, saltos menos agresivos.

Un día la aldea en pleno se encaminó al río distante, para cumplir la ceremonia anual de adoración a la creciente tumultuosa y atronadora que traía el deshielo de las cumbres blancas. El hombre regresó, eligiendo rincones para no ser visto y luego de una lucha feroz, violó a la “ucumara”.

A partir de entonces su hosquedad fue total y su furia aumentó. Odió a los hombres y al mundo circundante. Las piedras de su choza desaparecieron, arrojadas con increíble fuerza contra todo ser viviente que se aproximara.

Cuando no tuvo más piedras, huyó.

Regresó una tarde tormentosa y raptó a su violador sin que nadie se atreviera a detenerla, menos aún la víctima, vencida su resistencia a golpes y arrastrado de una pierna por los peñascos y huaycos hasta la pétrea guarida donde, imaginamos, llegó mas muerto que vivo. Allí tuvo que elegir entre la vida y las nupcias: escogió el amor, y por un tiempo su ritmo fue el ritmo de la “ucumara” que, ya grávida y desconcertada, con el abdomen hinchado y palpitante, pensaba más en sí, que en su complaciente prisionero. Un día creyó encontrar oportunidad, cuando el monstruo gemía con los dolores del parto.

Huyó de la caverna, rápido y temeroso, pero la “ucumara” entre rugidos y dolor, lo alcanzó. Le arrancó la cabeza y arrastró el cuerpo de su amor hasta la caverna. Entre llantos y convulsiones se lo comió.

Poco después nació otra UCUMARA, toda cubierta de pelos, negros, duros, pero elásticos, de la cabeza a los pies. Amamantó a su hija, le enseñó a comer carne roja y cuando el retoño ya cazaba con sus manos, con un rugido del alma, murió de muerte sencilla y se fue al cielo de los monstruos, en la paz de la montaña.

La leyenda se bifurca a partir del nacimiento del UCUMAR . Una vertiente afirma que el llanto del monstruo, por la muerte de su madre, era tan fuerte y desgarrados que llegó a los oídos de Wiracocha (espuma de mar) dios blanco de largas barbas rubias que gobernaba el Cuzco y para calmar su pena, le prometió la inmortalidad. Otro venero mitológico sostiene que Wiracocha se presentó al ucumar y para castigarlo por sus crímenes y lascivia, le dio la vida eterna vagando por los cerros y selvas.

Así también lapidan a los violadores sobre quienes pendía la permanente amenaza de ser devorados por el ucumar.

La leyenda, de origen peruano, está muy difundida en Salta y Jujuy, Argentina. En la provincia de Jujuy se ubica al monstruo en los departamentos de San Pedro y Ledesma rondando los ingenios azucareros. La imaginación popular lo hacía prisionera o accionista de uno de ellos.

 
 
   
   
   
 

>> Indice de Leyendas y Mitos <<
Atrapasueños - Caleuche - El Algarrobo - El arco irís - El Coquena - El diablo de Tamaya - El duende o dovende
El Ekeko - El familiar o Viborón - El Ivunche - El mito azteca de la creación - El mito de Demeter
El mito de Isis y Osiris - El mito de Prometeo encadenado - El mito hindú de Indra y Visnu
El mito tibetano de la creación - El regreso de los dioses mayas - Erks la ciudad intraterrena
La casa del trueno - La cruz del sur - La doncella del valle del encanto - La maldición de Tuntakamón
La Pachamama - La yerba mate - Las mujeres guerreras - Sedna, la hija del mar - Ukako - Ukumar


- Opina sobre este tema - Recomienda este tema a un amigo - Registrate gratis

>> Indice de Leyendas y Mitos <<
Atrapasueños - Caleuche - El Algarrobo - El arco irís - El Coquena - El diablo de Tamaya - El duende o dovende
El Ekeko - El familiar o Viborón - El Ivunche - El mito azteca de la creación - El mito de Demeter
El mito de Isis y Osiris - El mito de Prometeo encadenado - El mito hindú de Indra y Visnu
El mito tibetano de la creación - El regreso de los dioses mayas - Erks la ciudad intraterrena
La casa del trueno - La cruz del sur - La doncella del valle del encanto - La maldición de Tuntakamón
La Pachamama - La yerba mate - Las mujeres guerreras - Sedna, la hija del mar - Ukako - Ukumar


- Opina sobre este tema - Recomienda este tema a un amigo - Registrate gratis

 
 
Video Vigilancia por internet con Cámaras IP
Ir a la página principal.Volver a la página anteriorImprimir esta pantalla.
 
  
Acerca De - Escribinos - Política de Privacidad - Términos de Uso
Sendero Alternativo®, Sendero Alternativo la guía alternativa de internet® y todos sus contenidos son marcas registradas.
Todos Los Derechos Reservados - Prohibida su reproducción parcial o total, por cualquier medio actual o futuro, sin autorización escrita.
EL USO DE ESTE PORTAL DE SU PARTE SE DEBERA AJUSTAR A LO INDICADO EN
Acerca De y/o Política de Privacidad y/o Términos de Uso
Leyendas y Mitos - Ukumar
Estamos en Pruebas con la nueva estructura del sitio
hasta el Sábado 28 / 08 / 2010
Principal Consultas Escribinos Foros Profesionales TiendasWebmailEscuchar música mientras navegas
 
 Buenos Aires, Domingo 20 de Mayo 20:49 Hs. Contacto: (54-11) 62974182 / info@senderoalternativo.com.ar  
 
Registrate Gratis !!!
Listado de Profesionales
 
Registrate Gratis !!!
Listado de Profesionales
 
Alimentación Sana
Amuletos y Talismanes
Brujas y Brujos
Curiosidades
Diccionario Alternativo
Diccionario de Sueños
Diccionario Esoterico
Grandes Misterios
Hechizos y Rituales
Info General
La Magia
Leyendas y Mitos
Medioamb. y Salud
Momentos de Meditación
Profetas y Profecias
Religiones
Remedios Naturales
Significado y Origén de los Nombres
Simbología y Símbolos
Sitios Energéticos
Textos Esotéricos
Zodíacos
 
 
Acupuntura
Alquimia
Amuletos y Talismanes
Angelología
Aromaterapia
Astrología
Auriculoterapia
Autoconocimiento
Ayurveda
Bioenergética
Biorritmo
Bola de Cristal
Buzios
Cafeomancia
Celuloterapia
Chikung
Constelaciones familiares
Cristaloterapia
Cromoterapia
Curso de Milagros
Duendes
EMF Balancing
Espiritismo
Eutonía
Fangoterapia
Feng Shui
Fitoterapia
Frutoterapia
Gemoterapia
Gestalt
Grafología
Hadas
Homeopatía
Horóscopos
Iridiología
Kirlingrafia
lenguaje Corporal
Magia
Magnetoterapia
Mandalas
Masoterapia
Medicina Tradicional China
Meditación
Memoria Celular
Merkabah
Metafísica
Musicoterapia
Numerología
Onoterapia
Otras Terapias
Otras Mancias
Parapsicología
P. Neurolengüística
Quiropraxia
Radiestesia
Radiónica
Reflexología
Reiki
Respiración Holotrópica
Runas
Shiatsu
Tantra
Tarot
Terapia Colónica
Terapias Florales
Vidas Pasadas
Velomancia
Videncia
Yoga
Zodíacos
Zumoterapia
 
 
Actualizaciones
Consultas en Línea
Cursos y Seminarios
Directorio de Institutos
Directorio de Profesionales
Directorio de Tiendas
Fondos de Pantalla
Foros
Libros gratis
Musica
Poemas
Postales
Publicidad
Registro Gratuito
Todo Gratis
Webmail
 
 
Desde el 14-08-2010
 
Video Vigilancia por internet con Cámaras IP
 
Leyendas y Mitos
Ukumar
 
 
Ukumar, también se le llama “UKUMAN”.
Proviene de la voz quichua y quiere decir “cuerpo,
parte material de un ser animado”.
Eso es lo que era; sólo un cuerpo. Un cuerpo horrible sin alma aparente.
 
 
 
 

También se le llama “UKUMAN”. Proviene de la voz quichua y quiere decir “cuerpo, parte material de un ser animado”. Eso es lo que era : sólo un cuerpo. Un cuerpo horrible sin alma aparente. Las cosas tan feas tienen prohibido rondar por el abanico de los sentimientos. Y era mujer, cubierta de pelos negros, largos, sucios, duros, pero elásticos. De las líneas de su rostro sólo se destacaban dos ojos pequeños, intensos, oscuros y hundidos. Los pelos que le nacían en la frente caían sobre la nariz y la boca, separados apenas por bufidos y manotazos a uno y otro lado. La boca era un tajo enorme y baboso, y los dientes salidos, aislados unos de otros, cada cual con su propio ángulo.

Si tenía senos o no era cuestión de polémica entre los habitantes de la aldea mitad selva mitad andes.

Cuando nació, su padre quiso ahogarla. La madre, la protegió entre sus brazos y no la abandonó nunca. Tuvo más amor por el pequeño monstruo que por sus cinco hermosos hijos anteriores. Por su celo y por su pena fue quedando sola y enfermó. Mientras agonizaba, con más fuerza que nunca abrazó y miró a ese cuerpo extraño que ella había parido.

Arrancaron de su cuerpo, rígido ya el engendro que bramaba y aullaba. Quiso la suerte que fuera arrojada a un rincón de la enorme choza, hasta tanto se cumplieran los ritos funerarios con la madre. Cuando regresaron los hermanos y el padre sin saber que hacer, entre los murmullos de la otra gente, la encontraron acurrucada y lanzado sonidos extraños, como si llorara. No fue por misericordia que salvo la vida. Había miedo en la choza.

Como no se le veían órganos genitales, pero sus piernas se manchaban de rojo cada luna, fue la “ucumara”.

Se hizo enorme, hosca y gruñona y al parecer, temerosa.

Uno de los hombres de la aldea, de su mismo tiempo, entre crepúsculos y soledades se acercaba furtivo a la aldea-choza con creciente asiduidad. No temía ni lo inmutaban los gruñidos y saltos ostentosos con que la “ucumara” retribuía sus visitas, que eran breves, pero tensas. Un día le arrojó frutas y otro día un trozo de carne humana. La tribu devoraba a los prisioneros de guerra y el dueño del enemigo muerto era el dueño del banquete. La “ucumara” comió y no dejó restos. Estaba entendido entonces que apreciaba el obsequio y por consiguiente el hombre lo repitió tantas veces como pudo, recibiendo en pagos gruñidos más suspirados, saltos menos agresivos.

Un día la aldea en pleno se encaminó al río distante, para cumplir la ceremonia anual de adoración a la creciente tumultuosa y atronadora que traía el deshielo de las cumbres blancas. El hombre regresó, eligiendo rincones para no ser visto y luego de una lucha feroz, violó a la “ucumara”.

A partir de entonces su hosquedad fue total y su furia aumentó. Odió a los hombres y al mundo circundante. Las piedras de su choza desaparecieron, arrojadas con increíble fuerza contra todo ser viviente que se aproximara.

Cuando no tuvo más piedras, huyó.

Regresó una tarde tormentosa y raptó a su violador sin que nadie se atreviera a detenerla, menos aún la víctima, vencida su resistencia a golpes y arrastrado de una pierna por los peñascos y huaycos hasta la pétrea guarida donde, imaginamos, llegó mas muerto que vivo. Allí tuvo que elegir entre la vida y las nupcias: escogió el amor, y por un tiempo su ritmo fue el ritmo de la “ucumara” que, ya grávida y desconcertada, con el abdomen hinchado y palpitante, pensaba más en sí, que en su complaciente prisionero. Un día creyó encontrar oportunidad, cuando el monstruo gemía con los dolores del parto.

Huyó de la caverna, rápido y temeroso, pero la “ucumara” entre rugidos y dolor, lo alcanzó. Le arrancó la cabeza y arrastró el cuerpo de su amor hasta la caverna. Entre llantos y convulsiones se lo comió.

Poco después nació otra UCUMARA, toda cubierta de pelos, negros, duros, pero elásticos, de la cabeza a los pies. Amamantó a su hija, le enseñó a comer carne roja y cuando el retoño ya cazaba con sus manos, con un rugido del alma, murió de muerte sencilla y se fue al cielo de los monstruos, en la paz de la montaña.

La leyenda se bifurca a partir del nacimiento del UCUMAR . Una vertiente afirma que el llanto del monstruo, por la muerte de su madre, era tan fuerte y desgarrados que llegó a los oídos de Wiracocha (espuma de mar) dios blanco de largas barbas rubias que gobernaba el Cuzco y para calmar su pena, le prometió la inmortalidad. Otro venero mitológico sostiene que Wiracocha se presentó al ucumar y para castigarlo por sus crímenes y lascivia, le dio la vida eterna vagando por los cerros y selvas.

Así también lapidan a los violadores sobre quienes pendía la permanente amenaza de ser devorados por el ucumar.

La leyenda, de origen peruano, está muy difundida en Salta y Jujuy, Argentina. En la provincia de Jujuy se ubica al monstruo en los departamentos de San Pedro y Ledesma rondando los ingenios azucareros. La imaginación popular lo hacía prisionera o accionista de uno de ellos.

 
 
   
   
   
 

>> Indice de Leyendas y Mitos <<
Atrapasueños - Caleuche - El Algarrobo - El arco irís - El Coquena - El diablo de Tamaya - El duende o dovende
El Ekeko - El familiar o Viborón - El Ivunche - El mito azteca de la creación - El mito de Demeter
El mito de Isis y Osiris - El mito de Prometeo encadenado - El mito hindú de Indra y Visnu
El mito tibetano de la creación - El regreso de los dioses mayas - Erks la ciudad intraterrena
La casa del trueno - La cruz del sur - La doncella del valle del encanto - La maldición de Tuntakamón
La Pachamama - La yerba mate - Las mujeres guerreras - Sedna, la hija del mar - Ukako - Ukumar


- Opina sobre este tema - Recomienda este tema a un amigo - Registrate gratis

>> Indice de Leyendas y Mitos <<
Atrapasueños - Caleuche - El Algarrobo - El arco irís - El Coquena - El diablo de Tamaya - El duende o dovende
El Ekeko - El familiar o Viborón - El Ivunche - El mito azteca de la creación - El mito de Demeter
El mito de Isis y Osiris - El mito de Prometeo encadenado - El mito hindú de Indra y Visnu
El mito tibetano de la creación - El regreso de los dioses mayas - Erks la ciudad intraterrena
La casa del trueno - La cruz del sur - La doncella del valle del encanto - La maldición de Tuntakamón
La Pachamama - La yerba mate - Las mujeres guerreras - Sedna, la hija del mar - Ukako - Ukumar


- Opina sobre este tema - Recomienda este tema a un amigo - Registrate gratis

 
 
Video Vigilancia por internet con Cámaras IP
Ir a la página principal.Volver a la página anteriorImprimir esta pantalla.
 
  
Acerca De - Escribinos - Política de Privacidad - Términos de Uso
Sendero Alternativo®, Sendero Alternativo la guía alternativa de internet® y todos sus contenidos son marcas registradas.
Todos Los Derechos Reservados - Prohibida su reproducción parcial o total, por cualquier medio actual o futuro, sin autorización escrita.
EL USO DE ESTE PORTAL DE SU PARTE SE DEBERA AJUSTAR A LO INDICADO EN
Acerca De y/o Política de Privacidad y/o Términos de Uso