Corrían
los años treinta y el matrimonio ruso formado por Semyon y Valentina Kirlian experimentaban
en su casa de Krasnodar (Moldavia), sobre la posibilidad de fotografiar cuerpos
sometidos a intensos campos eléctricos de alta frecuencia. El sistema que utilizaron
para sus experimentos se basaba en un aparato que el propio Semyon había construido,
y que proporcionaba las características eléctricas necesarias.
Tras
numerosas pruebas, comprobaron que cuando colocaban un cuerpo en íntimo contacto
con una película fotográfica y en presencia de un intenso campo eléctrico de alta
frecuencia, la película registraba una luminosidad que rodeaba a los objetos.
Este
fenómeno desconocido, motivó al matrimonio moldavo a realizar multitud de pruebas
utilizando diferentes objetos y bajo diversas condiciones. Los trabajos de los
esposos Kirlian abarcaron objetos inanimados, vegetales y seres humanos, llegando
a comprobar -no sin asombro- que las fotografías de plantas sanas diferían de
las enfermas; y que en seres humanos, la luminosidad de las fotografías variaba
según el estado anímico de las personas. A pesar de estos descubrimientos, los
trabajos de los investigadores soviéticos no fueron tenidos en cuenta por las
autoridades de su país hasta bien entrados los años sesenta; momento en el cual
recibieron del Ministerio Soviético de la Salud Pública una subvención, con la
finalidad de que centraran sus investigaciones en la diagnosis médica.
Kirlian
usó su propia mano para su primer experimento y fotografió un extraño resplandor
proveniente de la punta de sus dedos. Él y su esposa Valentina, una bióloga, experimentaron
fotografiando objetos inanimados y seres vivos. En los años siguientes, la pareja
perfeccionó su equipo graduándolo de fotografía en blanco y negro a fotografía
en color.
Se abrió ante los ojos de
estos experimentadores, un mundo realmente increíble y revolucionario, todos los
seres vivos, desde los mas pequeños a los más grandes, mostraban un sorprendente
"alo" alrededor de su cuerpo, que radiaban un colorido fantástico, jamás sospechado.
Los investigadores descubrieron que no se trataba de un "alo" estático, sino que
presentaba ciertos movimientos y que cambiaba de forma de un instante a otro.
Se
llego a la conclusión de que se trataba de una puerta de carácter activo, el matrimonio
KIRLIAN no se atrevió a formular una hipótesis que diera cuenta de la naturaleza
del fenómeno que había descubierto.
En
el momento que se contó con una cantidad de evidencias suficientes, el fenómeno
fue confiado a la supervisión de un destacado grupo de científicos soviéticos,
las pruebas hablaban por si solas, la cuestión se fundaba en encontrar una explicación
racional que revelara la naturaleza del fenómeno y la función que podría desempeñar
este misterioso efecto.
Al final de
la década del 60 se confirmaba la hipótesis: el "alo" no era una simple emanación
del cuerpo físico, se afirmaba que se trataba de una estructura integrada por
electrones e iones, en estado libre. Los científicos sostenían que se trataba
de un estado material desconocido, hasta el presente, se considero que el "alo"
presentaba el aspecto de un plasma que podría ser considerado como un "Cuarto
Estado de la Materia". Semejante descubrimiento puede ayudarnos a comprender mejor
la naturaleza de los fenómenos paranormales, los científicos soviéticos afirman
que el descubrimiento puede ser aplicado en los nuevos experimentos, la fotografía
KIRLIAN puede revelarnos ciertos fenómenos en el mismo momento en que se están
produciendo.
Un individuo que cura
por medios parapsicológicos puede emitir algún tipo especial de emanación y ser
observado por el nuevo procedimiento, el efecto KIRLIAN, puede ayudarnos a comprender
mejor las procesos electrofisiológicos que se producen en el cuerpo, en el momento
en que aparezcan fenómenos de naturaleza paranormal.
Pero
volviendo a la misteriosa naturaleza, el fenómeno descubierto por los KIRLIAN,
ha sido definido científicamente, como Cuerpo Bioplasmático, o también como, Cuerpo
de Plasma Biológico.
Una técnica para
fotografiar objetos en presencia de un campo de alta frecuencia, alto voltaje
y bajo amperaje, cuyas placas muestran emanaciones multicolores brillantes que
se dice son el aura o campo biomagnético.
Fuentes:
IUMAB International
Union of Medical and Applied Bioelectrography - kirlian
bioenergia