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Sus manifestaciones
sonoras penetran en nuestros cuerpos físicos y energéticos, relajándonos,
proyectando sus sonidos abriendo una comunicación interior y con
nuestros guías espirituales.
Aunque podemos pensar
que una campana es un instrumento sonoro simplemente, en realidad,
sería más exacto decir que es un receptáculo mágico. Tiene la
forma de una copa invertida y la copa (el cáliz) es una alegoría
de lo femenino, del útero universal, creador de la vida, la fuerza
y la energía.
En un sentido más
práctico, la campana es un objeto sonoro que ha sido utilizado
por el ser humano para comunicarse a largas distancias y, por
ello, se entiende que, simbólicamente, nos valdrá también para
llamar a los espíritus superiores o a los ángeles.
Sus Orígenes
La historia de la
campana se pierde en la noche de los tiempos. Los italianos afirman
que la inventaron ellos y que su nombre deriva de la región italiana
de La Campania. Según relatan los historiadores,
más bien fue al revés, la región tomó su nombre del instrumento
que, en realidad, existía desde muy antiguo.
Ya los chinos utilizaban
campanas hace 4.000 años y los egipcios recurrían a ellas en sus
ceremonias funerarias. En Europa comenzaron a usarse en las iglesias
de un tamaño muy grande a partir del siglo VI.
Lo que sí se les debe
a los italianos es que las primeras noticias que se tuvieron de
las campanas en este viejo continente proceden de ese país. Mucha
variedad de materiales y modelos Hierro, barro cocido, madera,
hasta cristal. De todos estos variados materiales se han hecho
las campanas. Eso sí, los expertos aseguran que una campana que
se precie debe estar elaborada con una aleación de bronce que
tenga cuatro partes de cobre y una parte de estaño. Y ahí es donde
entre el componente mágico, ya que los fundidores, guiados a menudo
por alquimistas, magos o sacerdotes, algunas veces se atrevieron
a introducir cambios en el normal proceso de elaboración con el
fin de obtener campanas con poderes especiales.
Cuenta la tradición,
que llegó a haber campanas con efectos alucinógenos debido a la
vibración tan peculiar que producían.
Las campanas como
elemento místico A lo largo de la historia las campanas se han
empleado para eliminar a los malos espíritus de los caminos.
En la Edad Media,
por ejemplo, era frecuente hacer sonar campanas en las encrucijadas
para alejar a los espíritus burlones, a los fantasmas o a las
ánimas en pena.
Hoy en día se emplean
para todo lo contrario: convocar a entidades espirituales positivas
a las que reclamamos su ayuda o presencia en un momento concreto
de nuestras vidas. Es el caso de los rituales de magia blanca
con ángeles en lo que es muy frecuente instalar un pequeño altar
con flores blancas, una vela, incienso y tañer varias veces una
pequeña campana que nos sirve de inicio de la oración de llamada
para pedir la intercesión angélica en nuestras vidas. Estas campanas
están dentro de nuestra tradición occidental cristiana y conectan
con el uso litúrgico que aún hoy les sigue dando la Iglesia Católica.
Uso
de las campanas en la Autosanación
Las campanas orientales
son las hermosas campanas tibetanas de cristalino sonido. En la
tradición oriental la relajación y la meditación son fundamentales.
Se logran con la respiración, la postura y la música.
En algunas disciplinas
como el yoga o el Tai Chi se considera que las enfermedades son
bloqueos de la energía en determinadas partes de nuestro cuerpo
que sólo puede romper esa vibración. En dichos casos, el maestro
mueve la campana alrededor de nuestro cuerpo para que su melodía
limpie nuestra energía vital o "Chi" y desbloquee aquellos nudos
que tenemos hechos en nuestro organismo y nos provocan dolor o
padecimientos, bien sean físicos, psíquicos, anímicos o mentales.
Mensajes mágicos de las
campanas
Según la tradición
popular y las creencias supersticiosas, escuchar el tañido de
una campaña cuando no se espera puede ser un aviso del más allá.
Si oyes campanas en la calle, justo cuando estabas pensando en
una determinada persona, esta señal manifiesta que pronto sabrás
de ella.
Si estás pensando en un problema al que aún no le has hallado
una solución: si las campanas de la iglesia suenan a muerto, esto
augurará que no se va a resolver a tu favor; si, por el contrario,
repican a misa, que hay que volver a replantearse el asunto para
buscar una solución, y, si tocan a gloria, tus proyectos verán
la luz con éxito.
Las campanas nos hablan
también de amor: vaticinan fracasos sentimentales si se nos rompe
una en nuestra casa. La buena noticia es que, con la entrada en
nuestro hogar de otra campana, llamaremos a un nuevo amor a nuestras
vidas.
Cómo comprar tu campana
Si te decides a comprar
una campana, prueba primero como suena, porque las hay que tienen
una hermosa vibración mágica y otras que, por el contrario, más
bien parecen simples cencerros de las vacas. Estas últimas, desde
luego, no nos vales para los rituales de magia blanca, ni para
la autosanación. Una buena campana tibetana es lo ideal, pero
son un poco caras. Quizás puedas encontrar una normal, pequeñita,
que suene bien y sea mucho más barata. En cualquier caso recuerda
este dicho popular:
" a veces
oímos campanas y no sabemos dónde "
La Campana Tibetana
es una herramienta usada desde hace miles de años por los monjes
tibetanos y compuesta por la aleación de siete metales que se
relacionan con siete planetas, de acuerdo con la Astrología tibetana
(Oro relacionado con el Sol; Plata con la Luna, Cobre con Venus,
Plomo con Saturno, Estaño con Jupiter, Hierro con Marte y el Mercurio
con el planeta Mercurio. Se utiliza para la oración y para atraer
las energias positivas durante sus meditaciones. También es util
en prácticas de concentración.
A la campana tibetana
se la puede hacer cantar como a los cuencos tibetanos con el mazo
de madera emitiendo tonalidades energéticas que llenan la estancia
donde se encuentra. Este instrumento sagrado tiene una característica
y es que siempre va acompañado por su pareja, el Dorje.
Mienntras que la campana
representa el elemento femenino o sabiduría, el Dorje representa
el masculino o compasión. Combinando ambos elementos, femenino
y masculino (sabiduría y compasión) se puede alcanzar la iluminación.
El uso de la campana armoniza las energías yin y yang. La Campana
Tibetana De los múltiples objetos rituales budistas que se han
popularizado en occidente, ninguno más importante que la afamada
campana tibetana. Comúnmente utilizada como objeto decorativo
o como instrumento ritual y de sanación en el barroco mundo esotérico,
rara vez cuenta con el profundo nivel de significado que por siglos
ha tenido dentro del budismo tibetano. La campana ritual, ( Sto.
vajra ghanta o Tib. dorje drilbu) representa al principio femenino
como la ‘perfección de la sabiduría’ (Sto.Prajñaparamita) la cual
entiende directamente a la naturaleza última de la realidad, como
ausencia de identidad inherente (Sto. shunyata). El vajra o cetro
diamantino y la campana, son los dos principales instrumentos
rituales que simbolizan la perfección del método o medios hábiles
(vajra): el amor bondadoso y la compasión, así como la sabiduría
o el vacío (ghanta). En conjunto, al vajra se le sostiene con
la mano derecha y a la campana con la izquierda, representando
así la unión inseparable del método y la sabiduría, cualidades
indispensables para la consecución de la iluminación, meta final
del budismo. A la campana se le describe como el medio a través
del cual se ‘proclama el sonido del vacio’, sonoridad que surge
de la ausencia de formas imposibles de existencia de la campana:
el vacío de su forma, se irradia en todas las direcciones, disolviéndose
más tarde de vuelta en el silencio o el vacío. Su boca u oquedad
representa al vacío; el badajo o lengua a la forma. Como un símbolo
sexual, la oquedad o el ‘loto’ de la campana representa al vacío
como la vagina, y los ganchos del cetro diamantino, colocados
en la parte superior de la campana, representan a las cuatro venas
sutiles (Sto. nadis) que emanan del chakra de la rueda enjoyada
en la punta del órgano sexual masculino, representando la forma
o la apariencia. Su unión representa: la coincidencia del gran
gozo, que se experimenta al morar en el entendimiento del vacío,
con la compasión como su manifestación en el quehacer de la vida
diaria o la forma. Como instrumentos rituales sirven al contemplativo,
como un poderoso recordatorio en torno a las cualidades que requiere
actualizar y las limitaciones que necesita trascender en el camino
al despertar. Siendo la mente o conciencia la fuente de la totalidad
de nuestra relación e interpretación del mundo, los medios y objetos
rituales sirven de forma eficaz para lograr su reinterpretación
y así, la construcción de una nueva y más sana relación con el
entorno. Como verán, el uso y significado de estos objetos rituales,
dista mucho de ser el que a menudo se les atribuye en el mundo
esotérico. Las campanas tibetanas son tradicionalmente elaboradas
de bronce y fundidas individualmente, a través de una hábil técnica
de vaciado en arena. Moldes externos e internos son diseñados
para la fundición de la campana, elaborados defina arena compactada
y unidos por un pegamento elaborado con jugo de rábano o azúcar
morena virgen. Una campana sencilla sin decoraciones o grabados
es utilizada para modelar los moldes. Los grabados y embellecimientos
externos son cuidadosamente impresos sobre el molde de arena externo,
antes del proceso de fundición. Esto se logra a través de una
serie de estampas de grabado para metal, impresas con los varios
motivos que decoran a la campana. La empuñadura de bronce es por
separado, utilizando la técnica de la cera perdida. Finalmente,
las dos partes de la campana son unidas a través de una resina
especial o un tornillo colocado entre ambas. En el hombro superior
de la campana y dentro de un rosario interior de perlas, se encuentra
el grabado de la flor de loto de ocho pétalos con ocho sílabas
inscritas en el alfabeto tibetano. Los pétalos del loto, representan
a los ocho grandes Bodhisattvas o discípulos del Buda y las ocho
sílabas del mantra, simbolizan a sus ocho consortes como las diosas
que hacen ofrendas con la siguiente distribución: Este – el bodhisattva
Kshitigarbha (Tib. Sa yi snyinp – po) y su consorte Lasya (Tib.
sGeg paama), la diosa que ofrenda belleza, representada por la
sílaba Tam. Sureste– el bodhisattva Maitrella (Tib. Byams pa)
y su consorte Pushpa (Tib.Me tog ma), la diosa que ofrenda flores,
representada por la sílaba Mam.Sur– el bodhisattva Akashagarbha
(Tib. Nam mkha’i snying po) y suconsorte Mala (Tib. Phdreng ba
ma) la diosa que ofrenda guirnaldas, representada por la sílaba
Lam. Suroeste – el bodhisattva Samantabhadra (Tib. Kun tu bzang
po) y su consorte Dhupa (Tib. Bdugspos ma) la diosa que ofrenda
incienso, representada por la sílaba Pam.Oeste– el bodhisattva
Avalokiteshvara (Tib. sPyan ras gzigs) y su consorte Gita (Tib.
Glu ma) la diosa que ofrenda música, representada por la sílaba
Mam.Noroeste – el bodhisattva Manjugosha (Tib. Jam dialdbyangs)
y su consorte Aloka (Tib. Mar me ma) la diosa que ofrenda luz,
representada por la sílaba Tsum.Norte – el bodhisattva Vajrapani(Tib.
Phag n ardo rje) y su consorte Nritya (Tib. Gar ma) la diosa que
ofrenda la danza, representada por la sílaba Pam.Noreste – e lbodhisattva
Sarva-nirvana-vishkambim (Tib. sDrib pa rma sel) y suconsorte
Gandha (Tib. Dri chab ma) la diosa que ofrenda perfume, representada
por la sílaba Bhum. En la base y parte superior del mango de la
campana, generalmente se representan tres collares de perlas que
simbolizan las 6 actitudes de largo alcance: paciencia, generosidad,
moralidad, entusiasmo perseverante, concentración y sabiduría.
Sobre los collares de perlas inferiores, se coloca e florero que
contiene el néctar de la inmortalidad y del logro. En algunas
campanas, el florero de la larga vida es substituido por un anillo
abierto por el que se introduce el dedo medio o anular, el cual
representa la sabiduría del vacío del cuerpo de la diosa Prajñaparamita
(perfección de la sabiduría). Sobre el florero de larga vida se
colocala cara de esta diosa, para simbolizar la absoluta no dualidad
de la sabiduría de todos los budas – Prajña. Su cabello se encuentra
recogido en un chongo, representando la atadura de toda la diversidad
de interpretaciones de la realidad en una visión de no dualidad.
Sobre su cabeza se representa una corona de cinco puntas que simboliza
a las cinco sabidurías búdicas: cual espejo, características,
igualdades, actividad y espejo de la realidad. Finalmente, en
la parte superior del mango, se coloca la mitad de un cetro diamantino
o vajra, que simboliza la maestría de la energía de la sabiduría
o el entendimiento último de la naturaleza de la realidad. Así,
en un solo objeto, la tradición budista tibetana representa las
herramientas y cualidades que un individuo debe perfeccionar,
para ascender hasta el estadio de un buda o un ser perfectamente
actualizado. Simbología y Poética de las campanas En primer lugar
entonces, el significado simbólico de la Campana es por su sonido,
aludiendo al Poder Creador, a la Voz de Dios como el Verbo Creador.
Al sonido primigenio que se despliega en las 7 notas musicales
correspondientes a los 7 colores en que se despliega también la
luz, es decir a los 7 rayos que sostienen la existencia. Esto
es tenido muy en cuenta en la Campana Tibetana, que reiteramos,
es una herramienta usada desde hace miles de años por los monjes
tibetanos. Su forma esférica representa el equilibrio del que
formamos parte todos los seres de universo y los sonidos que producen
son, justamente, siete y están compuestas por la aleación de los
siete metales que se relacionan con siete planetas: Oro con el
Sol, Plata con la Luna, Cobre con Venus, Plomo con Saturno, Estaño
con Júpiter, Hierro con Marte y el Mercurio con Mercurio. Los
budistas Zen las utilizan para la meditación. Cuando se sientan
a meditar en la postura adecuada, dan un suave golpe a la campana
con el que inducen la concentración. El efecto de la sutil vibración
de la campana es percibido por todo el cuerpo, de lo cual deriva
también, su uso terapéutico. En segundo lugar, es su forma la
que contiene una fuerte carga simbólica. Las formas de las Campanas
son infinitas según sus múltiples clases (teniendo cada una su
respectiva denominación, por ej.: esquilón), sumadas a las variedades
increíbles que brinda la creatividad decorativa del hombre, pero
obviamente, considerando su forma básica, la Campana se liga con
la forma geométrica del" triángulo", que simbólicamente es la
Trinidad, primera manifestación de Dios. Luego, se vincula con
la forma de la "copa" en posición inversa, que nos conduce al
Cáliz (o Santo Grial) y su simbolismo de eje vertical, como puerta
de ascenso y descenso del cielo. Éste se une a su vez, con el
símbolo del Sagrado Corazón por la contención de la Sangre de
Cristo; significando ambos, el Centro Divino del ser integral,
o la verdadera identidad divina que se halla en la esencia del
hombre o la humanidad. Y finalmente, también se relaciona con
la forma de la "bóveda", que alude a la Bóveda Celeste, símbolo
cósmico. La bóveda celeste y su eje central del mundo, es claramente
representada en los templos con la cúpula y su ventana central
(llamada "ojo del duomo") y en las Campanas, por su forma abovedada,
su posición colgante y su pendiente badajo, justamente productor
del sonido. Todo esto refiere a la espiritualidad descendiendo
a la materia o el cielo cubriendo a la tierra y a la "comunicación"
entre estos dos planos o mundos, o macro y microcosmos. La Campana,
es "comunicación"; es mensajera, como ya expresamos, del lugar
Sagrado y la voz de Dios. Y por ello es que también, las Campanas
han sido utilizadas en diversas culturas, en rituales funerarios,
considerándolas como medios de comunicación con las almas que
se hallan en los otros reinos. En este punto se puede conectar
también con el simbolismo del Arco Iris, ya que este es "puente"
entre los reinos superiores e inferiores (tema que tratamos extensamente
en El Simbolismo y la Poética del Arco Iris). Por último, nos
quedaría sumar que el poder simbólico de las Campanas ha llegado
hasta el uso de ellas como amuleto protector contra las potencias
del mal, por ej. en las Campanas que se colgaban de los cuellos
de los animales, ya que más allá de cumplir con la función propia
del cencerro: saber la ubicación de éste, se consideraba que su
sonido ahuyentaba los peligros que podrían sufrir. Por todo lo
expuesto en cuanto a su simbolismo y por el encanto de sus acordes,
es que muchos poetas, como habíamos anticipado, han cantado a
las Campanas y también músicos han creado composiciones para ellas,
como los conciertos para los Campanarios musicales. Ya las campanas
musicales de oro eran un instrumento que se usaba en las grandiosas
ceremonias oficiales de los emperadores feudales de la antigua
China. Existe la música de campanas que en francés llaman "carillón",
vocablo sin traducción al español que proviene del antiguo vocablo
francés quadrillon (del latín quadrilio: cuaternario) y significa
"repique de cuatro campanas" (porque estaban compuestos, en su
origen, de cuatro campanas). Este es un sistema de campanas diversamente
acordadas, colocadas con simetría y dispuestas convenientemente
para la ejecución de sonatas. Otro ejemplo es la Obertura 1812
de Tchaikowsky, en la que aparece una combinación de campanas
y cañones. Y tal vez, lo más impactante al respecto, son las creaciones
del músico catalán Llorenc Barber, quien hasta la fecha ha compuesto
más de 70 obras ("Vaniloquios Campaneros") para varias ciudades
de Europa y América Latina. Por ej. la que desde 1993 se realiza
una vez al año en Cholula, México, que es un concierto urbano
en el que las campanas de 33 iglesias siguen la partitura escrita
especialmente para ellas. Esta partitura toma en cuenta las características
y la localización de cada una de las 120 campanas que intervienen
en la composición. La ejecución de la monumental obra se basa
en indicaciones cronométricas precisas. El concierto se puede
escuchar en forma estática, desde un lugar alto, o caminando por
las calles, sintiendo el efecto de multiplicación de la melodía.
Y por ultimo; Vajra, (la campana tibetana) es un instrumento ritual
que simboliza el saber, la compasión y la sabiduría que conducen
al estado de buda y a la iluminación. Nos dice Diane Stein en
su libro Reiki Esencial: "el vajra es la resolución de los opuestos,
la no dualidad de la mente y del objeto, y la unión del mundo
búdico con el mundo de las Entidades". Es un cetro cuyos extremos
tienen forma de garras de cinco uñas; los dos extremos representan
a unidad de los opuestos y las cinco uñas reiteran el tema del
cinco que informa todo el simbolismo budista. Los cinco peldaños
de la mente sobre la Senda de la Iluminación, los cinco elementos,
los cinco colores, los cinco cuerpos, los cinco budas, y los cinco
símbolos Reiki. Comencé su uso dentro del Reiki por intuición
y me resultó ser una herramienta muy poderosa para los tratamientos.
La campana o Vajra debe ser sostenida en la mano izquierda representando
la energía yin, femenina, receptiva, pasiva, de intuición y sabiduría.
El dorge o el masculino debe ser sostenido en la mano derecha
manejando la energía yang del método y la acción, del dar. Al
poner a "cantar" la campana mediante el palo de madera, emite
un OM que lleva con su vibración a la armonía de los cuerpos y
de los centros de energía. Muy buena para armonizarnos antes y
después de un tratamiento y para "limpiar" áreas de energías,
cargas o influencias negativas. También es usada para balancear
nuestras energías femeninas y masculinas, el dar y el recibir
y nuestros hemisferios cerebrales. Se han reportado personas que
han sanado de enfermedades incluídas el cáncer al sonarse consecutivamente
la campana cerca del área afectada por un período de tiempo. Vienen
con su palo para hacerlas "cantar".
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