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Cerca de ella aparecen
una serie de elevaciones que parecen mostrar siluetas regulares,
facetadas como un pirámide egipcia o con otras formas, siempre
llamativas. Este conjunto de Cydonia, que pasó a ser "La Ciudad
de Marte", movilizó la imaginación de centenares de personas.
Rápidamente se "cartografió" esta ciudad y se bautizaron los "edificios",
con nombres tales como "La fortaleza"; "Terraza"; "Centro de la
ciudad", "Plaza" o "Recuadro"; y "Pirámides" varias ("Principal",
"Noroeste", "Este", "Oeste", "Sur" y "Plataforma", la última redondeada,
con aspecto de ser, si fuera un edificio, más bien una "Cúpula"
que una forma piramidal).
Desde que llegó
al público la famosa foto de la sonda orbital Viking 1 estos rasgos
del paisaje de la región han generado una enormidad de teorías,
mediciones, conclusiones y leyendas.
Es decir, si hablamos
de leyendas y misterios, y de construcciones extraterrestres,
estamos exactamente en nuestro territorio.
Historia y características de la Cara y
la Ciudad
Entre las imágenes
obtenidas por la primera misión Viking a Marte en 1976 (realizadas
con la intención de encontrar sitios potenciales de descenso para
su misión hermana, Viking Lander 2) hay algunas tomas que muestran
rasgos de la superficie con formas peculiares, diferentes a las
que se encuentran en la geología de la región y los territorios
circundantes. A decir de los especialistas, algunos de estos objetos
son de una morfología tan inusual que dificultan considerablemente
la creación de una teoría que explique el mecanismo de su formación.
La primera de estas
características inusuales que llama la atención es un promontorio
de dos kilómetros de largo que se parece a una cara humana que
estuviese mirando fijamente hacia arriba. La cara fue encontrada
en el hemisferio norte de Marte, en el límite entre la cuenca
de Acidalia Planitia y la tierra alta de Cydonia Mensae. La semejanza
del objeto a un rostro fue notada por el personal de la NASA en
el Laboratorio de Propulsión de Jet (Jet Propulsion Laboratory,
JPL), que la exhibió brevemente en una rueda de Prensa. La posición
de la NASA fue descartar oficialmente la existencia de una cara
tallada en la montaña, explicando que lo que se veía era un truco
de luz y sombra.
Esta toma fotográfica
de la cara fue redescubierta por Vincent DiPietro y Gregory Molenaar,
informáticos que trabajaban en el centro del vuelo espacial de
Goddard. Se encontraron con ella inesperadamente mientras trabajaban
con las tomas del Viking. Hallaron más adelante otra imagen de
esta figura que había sido tomada bajo condiciones de iluminación
diferentes. El realce por computadora de estas imágenes reveló
que la figura tenía una simetría bilateral, detalles que se asemejaban
a ojos, una nariz y una boca. También observaron que estos detalles
persistían bajo dos ángulos diferentes de iluminación solar. Hicieron
un informe, pero el trabajo fue ignorado por gran parte de la
comunidad científica, así que finalmente fue publicado en forma
independiente, como monografía.
Un trabajo posterior
del Dr. Mark Carlotto, que utilizó un proceso de extracción de
formas a partir de técnicas de sombreado, parecería mostrar que
la cara no es un truco de luz y sombra o un resultado de variaciones
en el albedo superficial. Sería una forma tridimensional en el
terreno que, por la razón que sea, tiene forma de cara humana.
El proceso de imagen realzado de Carlotto revela más claramente
la presencia del hueco del ojo en el lado sombreado, así como
detalles en la boca que sugieren dientes.
El proceso de imagen
de DiPietro y de Molenaar también ayudó en la observación de otras
formas del terreno que difieren de la geología local. Richard
Hoagland, viendo el trabajo de DiPietro y de Molenaar, comenzó
a investigar las imágenes y descubrió la presencia de un conjunto
de objetos poliédricos, que más adelante se bautizó como "La ciudad".
Están ubicados en un orden rectilíneo y uno de los ejes importantes
se dirige directamente hacia a la cara. El eje de la simetría
de la cara es perpendicular al eje principal de la ciudad. Hoagland
mostró más adelante que un conjunto cuadrado de objetos en el
centro de la ciudad, llamado el "recuadro de la ciudad", marca
el punto medio exacto sobre el eje principal de la ciudad y podría
haber servido como una excelente y ventajosa posición para la
observación de la cara.
En 1983, Hoagland
organizó y condujo lo que se llamó "Investigación independiente
de Marte", un esfuerzo cooperativo de especialistas para procesar
las imágenes y estudiar estos objetos en mayor detalle por medio
de métodos de geología, arquitectura y antropología. De esta investigación
comenzó a emerger más información referente a la geometría y las
alineaciones. DiPietro y Molenaar habían observado previamente
la presencia de una pirámide masiva de casi 3 kilómetros de longitud
y 1 kilómetro de altura al sur de la ciudad y de la cara.
Hoagland, trabajando
con una imagen de mayor calidad procesada por Stanford Research
Institute, Inc., observó que el objeto era una pirámide bilateral
simétrica de cinco lados, cuyo eje de simetría estaba dirigido
directamente a la cara. Hoagland también observó que un borde
de la pirámide estaba alineado con el recuadro de la ciudad y
que otro borde de la pirámide se alineaba con una colina de forma
inusualmente redondeada ubicada al este de la ciudad, a la misma
latitud que el recuadro, al que se bautizó "Tholus". Hoagland
bautizó la pirámide grande como "pirámide de D&M", en honor al
trabajo anterior de DiPietro y de Molenaar.
El frente de la pirámide
de D&M (el más cercano a la cara) está formado por dos ángulos
congruentes, con dos ángulos congruentes mayores a los lados.
Un quinto ángulo forma la sección posterior. La pirámide exhibe
un levantamiento abovedado a su derecha y del mismo lado se observa
lo que parece ser un cráter de impacto inusualmente profundo.
La regularidad geométrica de la pirámide de D&M, junto con su
alineación con otras formas enigmáticas del terreno, ha llevado
a especular que el objeto podría ser de origen artificial (DiPietro
y Molenaar, Hoagland, Pozos).
Otros descartan esta
especulación, apoyándose en la escasa probabilidad de que la vida
se haya desarrollado en Marte más allá de la etapa microbiana
y la poca probabilidad de que se haya dado una colonización de
Marte por una civilización llegada de otra parte.
Aspectos geológicos de la región
La geología de
Cydonia Mensae fue descrita por Guest, Butterworth y Greeley.
La región muestra una mezcla de llanos lisos y fracturados y una
cantidad pequeña a moderada de cráteres. La mayoría del relieve
de la vecindad de la pirámide de D&M se compone de mesetas, montículos
y llanos lisos. Lo más probable es que las mesetas sean remanentes
de un tipo anterior de superficie que fue removida por la erosión,
dejando mesetas de material más resistente. Los montículos se
pudieron haber formado de manera similar, quizás a partir de un
terreno escarpado muy cubierto con cráteres. La forma de algunos
montículos parece haber sido modificada por pérdida de masa producida
por congelación y deshielo, por material excedente llevado por
el viento o, bajo diversas condiciones climáticas, por el agua
o el hielo glacial.
La presencia de
varios cráteres de pedestal en Cydonia Mensae aporta una evidencia
adicional de cierto tipo de erosión. Un cráter de pedestal es
un cráter de impacto rodeado por un manto de material sobresaliente
que termina en una escarpada ladera que puede elevarse centenares
de metros sobre la superficie. Es probable que el manto sobresaliente
esté formado de material más resistente a la erosión que la superficie
circundante.
Hay una teoría
que supone que la cuenca norte de Marte, llamada Acidalia Planitia,
alguna vez fue un mar poco profundo. Esto ubicaría el área de
Cydonia Mensae bajo estudio en un sitio cercano al antiguo litoral.
Los cráteres pequeños de este área parecen haber sido modificados
por la erosión del agua, quizás por la acción de un suave oleaje.
Esto encaja con las observaciones recientes de algunos investigadores,
que creen que los rasgos lineales del terreno que se ven en esta
área pueden ser depósitos lacustres resultantes de la acción de
un oleaje bajo en el borde de un antiguo mar.
La morfología de
Cydonia Mensae es compleja y no totalmente comprendida. La región
exhibe evidencia de épocas anteriores en la que hubo producción
de cráteres, erosión y deposición, que contribuyeron a la creación
de la amplia variedad de formas y tipos superficiales que se observan.
Las imágenes que se utilizaron
Las tomas 35A72, 70A11
y 70A13 del orbitador Viking muestran la pirámide de D&M, situada
en 40,65º Norte / 9,55º Oeste. Las tres imágenes fueron tomadas
cerca de la periapsis y tienen una resolución de aproximadamente
50 m por pixel. Otras tomas muestran la región en resoluciones
insuficientes para un estudio detallado. La toma que fue seleccionada
para examinar la geometría de la pirámide de D&M es la 70A13 (la
nomenclatura indica la 70ª órbita, décimotercer toma del orbitador
"A"). Esta toma fue tomada con el sol ubicado en un ángulo más
elevado que en 35A72, por lo que se observa mejor la estructura
del objeto. Las imágenes de 70A13 que se utilizaron más adelante
para la medición del ángulo incluyen un primer realce de la pirámide
de D&M preparado por Carlotto y una rectificación ortográfica
con filtrado NGF de toda la toma, obtenida en el National Space
Science Data Center, en Greenbelt, Maryland, EE.UU.
En tres pasadas orbitales
en abril de 1998, el Mars Global Surveyor (MGS) de la NASA volvió
a fotografiar la región de Cydonia. Estas imágenes ofrecieron
mayor resolución que las anteriores. El JPL mostró una nueva imagen
de "La Cara" a la Prensa y declaró que la cuestión quedaba resuelta.
Y la mayoría de la gente que vio esa imagen estuvo de acuerdo
con que ya no se veía para nada artificial. Sin embargo, algunos
científicos argumentaron que esta nueva imagen daba mayores pruebas
de artificialidad. ¿Cómo es posible esta diferencia de criterios?
Parte de la respuesta es el hecho de que estas personas no estaban
viendo las mismas imágenes. La primera fotografía entregada a
la Prensa mundial por el JPL había sido pasada por un filtro pasa
alto que había suprimido, efectivamente, la mayoría de los detalles
de la imagen. Por eso esta imagen convenció a la mayoría de la
gente de que esa "cara" que se había visto antes no era más que
una pila de rocas y una engañosa combinación de sombras.
Después de un cuidadoso
análisis de ambas imágenes, una empresa llamada Meta Research
publicó algo llamado Proof of Artificiality at Cydonia ("Pruebas
de Artificialidad en Cydonia"), que describe una línea estándar
de razonamiento científico que lleva a la conclusión de que la
cara, basándose en esta imagen, debe tener un origen artificial.
Tiempo después la
empresa Meta Research reconoció que la publicación de un artículo
científico soportando la idea de artificialidad en la estructura
de Marte trajo sus consecuencias. Dicen estar conscientes de que
eso impactó en su credibilidad, se considere o no la rigurosidad
y el mérito científicos que posee el trabajo. Sin embargo, dijeron,
la integridad científica obliga a que los informes de hallazgos
se den a conocer cuando están listos, sin importar si son populares
o no entre la comunidad científica.
El 8 de abril de 2001,
la misión Mars Global Surveyor (MGS) tuvo una nueva oportunidad
de apuntar su cámara (Mars Orbiter Camera, o MOC) hacia la controvertida
zona de la Cara y la Ciudad de Marte. En esa fecha y a las 8:54
pm de Greenwich, el MGS fue rotado 24,8 º hacia la izquierda de
modo que apuntara hacia la cara, a unos 160 km de la vertical
de ésta y a una distancia de unos 450 km. La imagen resultante
tiene una resolución de alrededor de 2 m por pixel. Para dar una
idea, un avión de pasajeros se vería bien en esta imagen. La nueva
foto de la cara cubre una zona de alrededor de 3,6 km de uno de
sus lados. La luz del sol ilumina la imagen desde la izquierda,
abajo.
Opiniones, estudios y divagues
Además de los que
creen ver en la cara y la ciudad la presencia de una cultura desaparecida,
se encuentran cantidad de opiniones adversas, entre ellas la de
Martin Gardner, un matemático famoso por sus artículos sobre curiosidades
matemáticas, topológicas y lógicas en la revista Investigación
y Ciencia (Scientific American). Él ve en este descubrimiento
de imágenes reconocibles un fenómeno normal en la mente humana,
similar al que nos permite hallar figuras reconocibles de animales,
incluso de caras, en las nubes o en las rocas talladas por la
erosión. Menciona en su artículo alguno de los monumentos conocidos
de Norteamérica (aquí tenemos, también, en varios paisajes de
Argentina) y cuenta la anécdota del billete de un dólar canadiense,
que tuvo que ser rehecho hace unas décadas porque accidentalmente
aparecía la cara de un demonio en el cabello de la reina, justo
atrás de su oído izquierdo.
Da como ejemplo de
este afán (para él excesivo) de hallar formas en cualquier imagen
un libro que denuncia el uso de imágenes eróticas embebidas en
las fotos de muchas publicidades, tales como primeros planos de
vasos de gaseosa y de los cubos de hielo en algunas bebidas alcohólicas.
De allí pasa a la
cara de Marte y otros supuestos hallazgos en la Luna, donde hace
mucho tiempo se creyó que alguien habría encontrado en una fotografía
la imagen de un puente hecho por la mano de alguien inteligente
(1953). También han reportado largas sombras que parecen ser edificios
delgados y altos, torres de antenas o de lanzamiento de cohetes.
Y algunas cosas más.
La presencia del hombre
en la Luna y de innumerables sondas que han cartografiado su superficie
jamás encontraron nada.
Gardner recuerda,
inevitablemente, la visión del astrónomo italiano Giovanni Schiaparelli,
que vio los famosos canales de Marte en 1877, defendidos más tarde
por el norteamericano Percival Lowell.
Por supuesto, Martin
Gardner no cree que estemos viendo estructuras artificiales en
Marte.
No faltan las visiones
"religiosas", como la de alguno que cree ver la presencia del
Anticristo en Marte, ya que habría una conexión entre Baal/Lucifer
y el planeta rojo. Baalhazor sería el "King of the Fortresses",
un dios malvado. Y dice: "La correlación más significativa entere
el dios de las fortalezas (God of the Fortresses) y Marte, sin
embargo, se encuentra en la mitología romana y griega. Se dice
que el dios Marte (el dios de la guerra en esta mitología) fue
adorado en dos formas, una llamada Marte Gradivus, o dios Marte
de la guerra y Marte Quirinus, el dios Marte de las fortalezas.
Esto es porque el dios Marte no sólo era un feroz guerrero, sino
también un constructor de ciudades. Aquí pasa a la cuestión de
que las estructuras en Cydonia, Marte, harán que la gente dude
de la Biblia. Para colmo, nos recuerda, los investigadores de
la vida extraterrestre hablan de que la vida terrestre proviene
de una semilla llegada de Marte. Qué gran sacrilegio.
Las consideraciones
continúan largamente, con abundantes citas a escritos de la Biblia,
introduciendo en la discusión a las pirámides y la esfinge de
Egipto, los masones, la geometría tetraédrica y la física hiperdimensional,
la NASA, el Libro de Enoch, Sirio, el Apolo 11, asteroides...
Pero yo me perdí.
Otra persona encaró
el tema geométricamente. En su estudio fue trazando líneas que
continúan las líneas de las aristas definidas por la unión de
las caras de la "pirámide D&M". Una de las líneas pasa exactamente
por la "Cara", otra por la cúspide de otra de las figuras en la
"Ciudad" y otra se pierde en una zona donde no parece haber nada
importante. Esta aparente "nada" contiene, para el autor, objetos
o relieves que definen un cuadrado. A continuación le parece ver
al cuadrado en un promontorio ubicado arriba y a la izquierda
y también sobre la "cara". Con estas pautas se va dibujando una
geometría, que termina con elegantes curvas espirales y gran cantidad
de líneas interconectadas. No sé si todo esto significa algo,
aunque algunas elecciones para los nodos de esta red de líneas
y curvas me parecen sin mucha base (¿el primer cuadrado?). Creo
que, como todo lo dicho en este informe, es materia opinable y
me da la gran impresión de que se podría hacer dibujos así casi
sobre cualquier paisaje, incluso uno reconocidamente natural.
El dibujo final es muy bonito, igual que otros que encontré en
la página The Dynamics Theory.
Existe un análisis
de la geometría de la pirámide D&M que me resulta prolijo y detallado,
con cantidad de números precisos y dibujos bien claros. Se concluye
que la geometría de esta estructura no es consistente con la de
los rasgos de los alrededores, aclarando que el estudio de los
procesos geomorfológicos de Marte no da explicación a la creación
de formas así. Se señala, también, la conexión geométrica de este
"monumento" con otros ubicados en la cercanía, también extraños
(como la propia cara o los que se agrupan en la "Ciudad"). No
soy muy bueno con los números y las líneas, así que no puedo extraer
mayor significado de este trabajo.
Hay asociaciones que
se ocupan aún de continuar investigar, en base a las fotografías
de Cydonia y los datos que pueden ir recopilando, la posibilidad
de que haya existido una civilización en Marte y de que ésta haya
dejado marcas, ruinas o cualquier otro signo de construcciones
y trabajos de ingeniería en la superficie del planeta rojo. Se
han hallado otros rasgos de aspecto extraño en las fotografías
de mayor resolución de las nuevas misiones, algunas de las cuales
mostramos aquí.
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